mardi, octobre 23, 2007

Lo que menos importa

Lo que menos importa es una lista larguísima de cosas. Lo que más, tan sólo cinco, quizás menos, escritos en la esquina de cualquier papel.

Los chicos salen disparados de clase cuando digo y aquí lo dejamos por hoy. Me los imagino como en los dibujos animados, con una nube de pies y atascados en la puerta. Tampoco tengo tanta prisa, pienso, y antes de salir me vuelvo a colocar el pañuelo al cuello. Me despido de mis compañeras y doy una vuelta por el barrio. Suelo detenerme frente a un escaparate con multitud de libros infantiles de ilustraciones agradables. Cruzo delante de algunas terrazas donde los extranjeros siguen sentados y busco en mi memoria alguna canción para dar por finalizada la tarde, para acompañarme antes de llegar a casa. Y pienso en esos cinco pequeños grandes detalles, mientras canto y entonces casi todo es perfecto: me quedan veinte páginas para acabar la novela que leo cada noche en la cama; mi manta de cuadros color cereza que ya ha salido del armario; la agenda para el 2008 que sigue esperando en mi escritorio y todo lo que quiero escribir en ella en mi cabeza; una receta nueva para una tarta que prepararé en cuanto tenga ocasión; un paseo junto al río antes de que anochezca una tarde de estas…


It's far beyond a star,
It's near beyond the moon.
I know beyond a doubt
My heart will lead me there soon.

dimanche, octobre 21, 2007

En mi tarde libre del jueves fui a una feria de culturas instalada en el Paseo. Algo de viento, ahora que estaba a punto de escapar del resfriado de la semana anterior, y mezcla de olores: un marisco gallego cocinándose al aire libre, los perfumes que vuelan desde los cuellos y el aroma de los dulces expuestos de cualquier lugar del mundo y que ahora bañan la misma avenida.
Como era de esperar, acabo fascinada por la artesanía de Rusia. Especialmente la colección de matrioskas, de todo tipo, me encantan. Y los broches de papel maché, las cajas decoradas y los pendientes pintados a mano.
Sí, creo que se nota. Los días cada vez me resultan más largos y aburridos. Aunque después del vaivén de las últimas semanas casi estoy a punto de volverme a poner en marcha.

mardi, octobre 16, 2007

Fantástico. Sencillamente fantástico..
... algo así..

dimanche, octobre 14, 2007

Crece


Se esperan lluvias pero el cielo no se decide aún. Apenas un solitario rayo dorado se mantiene sobre la ropa tendida frente a ligeras nubes grises que cruzan sin dejar rastro. Me detengo delante de la ventana a escuchar la calle: los niños que juegan, perros ladrando sin cansancio, unos coches oscuros que cruzan lentos y ésos que no dejan de reírse sentados en un banco. Pienso en las conversaciones que quiero tener, en el tacto que sueño volver a notar sobre mi piel y recompongo en mi memoria los trocitos de tu sonrisa como un puzzle en el que todas las piezas encajan a la primera. Te echo de menos y echo de menos a esa yo de entonces.
Y crece el rayo dorado sobre la ropa húmeda, sobre las copas altas de los árboles del fin del parque. Y me giro hasta llegar al espejo buscando ese poco de sol que entra en la habitación a estas horas del día y lo reflejo en mi pelo, en mi piel. Y juego a que es aquella tarde, cruzada la Puerta del Perdón, arropados de azahar en flor, sentados sobre las piedras del patio, abrazados al borde del fin del mundo y del tiempo.

vendredi, octobre 05, 2007

No encuentro ese momento para sentarme y escribir. Aunque sea lanzar cuatro palabras con sentido. Lo siento, tengo esto abandonado. Y no es que rebose de actividades, al contrario, estos son los primeros días que paro en el último año. Y oh! calma, quiero disfrutar del otoño como el regalo más esperado. Pero sí, no pierdo de vista que me queda todo por hacer. Y tengo la cabeza llena de proyectos, de ideas, de objetivos alcanzables a distintos plazos..
Es el otoño, sin duda.